Aficionados del Rayo Vallecano fueron víctimas de una emboscada organizada en la carretera S8. Decenas de atacantes enmascarados bloquearon la vía e irrumpieron en los autobuses, dejando 10 heridos (9 españoles) y 3 hospitalizados. La Policía detuvo a siete de los ultras en Białystok.