Bruselas (Euractiv.com/.es) – Algunas de las librerías independientes más queridas de Europa, esas que tienen suelos que crujen y recomendaciones escritas a mano, se encontraron este mes en un papel inusual: ejercer presión en Bruselas. El objetivo de su ofensiva era el Reglamento de la Unión Europea (UE) contra la deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés), y la situación se ha inclinado a su favor después de que el Parlamento Europeo llegara el jueves de esta semana a un acuerdo al respecto.
Además de un aplazamiento de un año y algunos ajustes para los operadores posteriores, el Consejo (gobiernos) aceptó finalmente la petición del Parlamento Europeo de excluir por completo del Reglamento los libros, revistas y otros productos impresos, mientras que otros productos derivados de la madera, como el papel, lo tendrán que seguir cumpliendo.
«El sector del libro presionó mucho y pidió esto porque un libro, normalmente, no se hace de un solo tipo de papel», explicó a Euractiv la eurodiputada Christine Schneider (PPE), horas antes de la decisión en Bruselas. «Nuestras bibliotecas universitarias podrían haber tenido un problema en el futuro», añadió.
Las librerías tradicionales, al rescate
Lo que hizo que esta enmienda destacara fue el mensajero. En lugar de los gigantes del sector, fueron tiendas emblemáticas como Shakespeare and Co. de París las que enviaron directamente un correo electrónico a los eurodiputados.
«Las implicaciones del Reglamento en el libro y la prensa, y sobre todos los actores que componen la cadena de producción, nunca han sido objeto de una evaluación de impacto (…) a pesar de que nuestros sectores tienen importantes apuestas culturales y democráticas», escribieron en un correo electrónico, al cual tuvo acceso Euractiv, los directores de la librería parisina.
Su mensaje es idéntico a otros enviados a los eurodiputados por pequeñas librerías de toda Europa en las últimas semanas.
Todos coinciden en líneas generales con el mensaje de las principales asociaciones del sector, entre ellas la Federación Europea e Internacional de Libreros, la Asociación Europea de Editores de Periódicos y News Media Europe.
«Millones de libros podrían ser destruidos simplemente porque se bloquearía su importación», afirmaron en un comunicado.
La iniciativa no partió de Schneider, de la comisión de medio ambiente de la Eurocámara, sino de una intervención tardía de los eurodiputados de la comisión de cultura del Parlamento (CULT). Aunque el acuerdo final fue respaldado por todos los grupos, la más firme defensora de la enmienda fue Sabine Verheyen, eurodiputada del PPE, en CULT.
Amenaza al «discurso democrático»
En un correo electrónico enviado a sus colegas, al cual tuvo acceso Euractiv, Verheyen recordaba las advertencias de libreros y medios de comunicación, y volvía a plantear la posibilidad de que se destruyeran libros si la norma entraba en vigor.
También advirtió del «daño a largo plazo para el pluralismo de los medios de comunicación, la diversidad cultural y el discurso democrático», y sostuvo que la EUDR podría poner en peligro la libertad académica y la posición de Europa como «centro de excelencia científica»
Pero la decisión ha levantado ampollas en otros ámbitos. Productores de papel y ONG afirman que la exención debilita la normativa y puede tener consecuencias imprevistas.
En ese sentido, Jori Ringman, director general de la asociación de la industria papelera CEPI, advirtió de que el cambio podría aumentar la dependencia europea de las importaciones de libros, medios de comunicación y contenidos culturales, «por ejemplo de China».
La ONG de defensa de la naturaleza WWF, por su parte, recuerda que la UE se planteó ampliar el antiguo Reglamento de la Madera (EUTR, por sus siglas en inglés) para incluir los libros, una revisión que nunca se llegó a producir, y que finalmente desembocó en su inclusión en el EUDR.
La ONG advierte ahora de que la exclusión podría abrir la puerta a otras exclusiones específicas del sector en futuras revisiones.
«Hay otras cosas, como las industrias del cuero y el jabón, que tenemos que examinar con mucho cuidado: ¿sigue creando problemas esta propuesta ahora?» , afirmó Schneider el jueves.
Incluso en Bruselas, no todos los «capítulos» terminan bien, pero para los libreros europeos éste se cierra, de momento, con alivio.
///
(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)
The post Así hizo su librería preferida «lobby» en Bruselas para frenar la ley de deforestación de la UE appeared first on Euractiv.es.