Bruselas (Euractiv.com) – El freno de China a las importaciones de soja estadounidense podrían inundar los mercados de la Unión Europea (UE) de suministros baratos, pero el beneficio a corto plazo podría empujar al bloque comunitario a una dependencia estructural más profunda, centrada en un pequeño grupo de exportadores, según los expertos.
A medida que se intensifica la guerra comercial entre Estados Unidos y China, Pekín ha cortado las importaciones de soja estadounidense, y ha desplazado su fuente de abastecimiento a Brasil. Esta medida ha dejado a los productores de soja estadounidenses -muchos de ellos con sede en bastiones republicanos- con un enorme superávit, ya que las exportaciones a China se desplomaron de 10.000 millones de euros en 2024 a cero en 2025.
En virtud del nuevo acuerdo comercial firmado en julio pasado en Escocia entre la UE y Washington, Bruselas se comprometió a facilitar las importaciones de soja estadounidense.
El exceso de oferta estadounidense permite a la UE hacerlo a bajo coste, como ya hizo en 2018, cuando China contraatacó por primera vez contra los aranceles estadounidenses al acero apuntando a la soja estadounidense.
La UE depende en gran medida de las importaciones de soja para su industria ganadera.
Entre julio de 2024 y junio de 2025, compró 14,5 millones de toneladas de soja y 20,1 millones de toneladas de harina de soja (un subproducto utilizado para la alimentación animal), sobre todo a Estados Unidos y Brasil.
Pero aunque los agricultores europeos puedan beneficiarse ahora de una soja más barata, la tendencia «puede ser una mala estrategia a largo plazo», afirma el investigador francés Olivier Antoine, autor de un libro sobre la geopolítica de la soja.
Un «regalo envenenado»
Es probable que la bajada de los precios de importación perjudique al sector de la soja de la UE, que ya tiene dificultades para competir a nivel internacional, con rendimientos que son muy inferiores a los de los competidores mundiales.
En Francia, «la producción media de soja es de una tonelada por hectárea, frente a las 3,5 toneladas por hectárea de Brasil», señala Antoine.
Aunque Pekín ha demostrado que «puede decir no a Estados Unidos», el bloque europeo es «estructuralmente dependiente» de un puñado de exportadores de soja de América del Norte y América Latina, explica Antoine, al tiempo que señala que la dieta del bloque, rica en carne, se basa en la soja importada.
«El consumo de carne en Europa simplemente no existiría sin la soja», afirma.
La dependencia europea de la soja se remonta a la época posterior a la Segunda Guerra Mundial, cuando las importaciones -primero de Estados Unidos y después de Brasil- contribuyeron a alimentar la creciente industria ganadera del continente.
La debilidad de Europa
China también depende en gran medida de la soja, pues adquiere el 60% de la producción mundial para alimentar a su sector ganadero. Pero Pekín «ha transformado una debilidad estructural en una fortaleza geopolítica», explica Antoine.
La penetración de las inversiones chinas en América Latina es un factor clave. Tras la crisis de 2018, China no sólo diversificó sus importaciones de soja, sino que «expandió las Nuevas Rutas de la Seda hacia Sudamérica», invirtiendo en empresas clave «en cada etapa de la cadena de suministro» Como resultado de ello, «ahora ejercen una influencia considerable en la industria».
Para crear empleo y garantizar la estabilidad, Pekín importa soja en bruto y la procesa en el país. La UE, en cambio, importa sobre todo harina de soja procesada, con lo que obtiene poco valor añadido.
Para Europa, añade Antoine, «la única palanca es comprar o no comprar». El bloque «quiere ser una potencia normativa e imponer sus leyes, pero no influye en la producción ni en la arquitectura del sistema de la soja», subraya.
Para reducir su dependencia, Europa podría buscar nuevos proveedores, entre ellos Ucrania, o diversificar mercados mediante acuerdos comerciales con países sudamericanos en el marco del acuerdo UE-Mercosur, sugiere Antoine.
///
(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)
The post El freno de China a las importaciones de soja estadounidense plantea más retos que oportunidades a la UE appeared first on Euractiv.es.